Alguien dijo una vez que el pueblo es un gigante dormido del que los gobernantes deberían temer su despertar, sin embargo a día de hoy la frase que más me viene a la mente cuando pongo la tele o paso delante de un kiosco es "Dadle al pueblo pan y circo". Es lamentable pero creo que eso es lo que lleva pasando un tiempo ya, nos tienen atocinados con basura tipo Gran Hermano, deportes televisados y detritos mediáticos varios con la intención de abotargar nuestras neuronas y cortar toda capacidad de pensamiento autónomo.
Pregúntate esto, ¿cuando fue la última vez que que pasaste siquiera media hora en silencio a tu alrededor pensando en algo que no tuviera que ver con las bobadas superfluas con que nos bombardean a diario?, si vas en tu coche a trabajar, ¿vas en silencio pensando en tus cosas o con la radio puesta?; estás en tu casa y por lo que sea no tienes ninguna tarea entre manos, ¿enciendes la tele?, ¿lees un libro?, ¿internet? o te sientas en el sofá a pensar...
Que poco nos gusta hoy en día la inactividad, no somos capaces de estar un rato sin estar haciendo algo o viendo algo; no estoy hablando de hacer meditación sino de hacer algo distinto que no sea distraer nuestra mente con cosas huecas.
Por todo esto y por el "arte de la política" (leer con tono irónico) somos casi incapaces de tomar decisiones trascendentales como sociedad (lo del individuo lo dejamos para otro momento) y es por eso que los gobernantes nos manejan, o más bien nos ordeñan como a vacas para extraer de nosotros lo que ellos quieren.
También yo quisiera saber como evitar esto, como conseguir yo mismo ser más honrado, más generoso, más idealista, más comprometido y sobre todo saber cómo compartirlo. Vivimos en un mundo donde parece que ganan los caraduras, los egoístas, los ambiciosos sin escrúpulos, los que se aprovechan de los demás para beneficio propio y en general los que (parafraseando a alguien a quien quiero mucho) pisan a los demás y si pueden retuercen el pie. Creo que deberíamos hacer algo para mejorarlo, aunque sea poco a poco y en pequeñas dosis, que eso de las grandes revoluciones es harina de otro costal, aunque es verdad que hasta el árbol más grande fue una diminuta semilla.
¿Deberíamos despertar quizá?.

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